El radomo (contracción de radar y cúpula) es un elemento de protección utilizado principalmente para proteger las antenas de radar de la intemperie, los desechos, los pájaros y las condiciones meteorológicas extremas.
Están fabricados con materiales ligeros y resistentes a los impactos, como la fibra de carbono y la aramida impregnada de resina epoxi.
Su función principal es proteger las antenas de radar de cualquier agresión externa (nieve, granizo, pájaros, etc.). Como los radares son importantes instrumentos de navegación, desempeñan un papel crucial en la seguridad de los vuelos.
Están presentes en todos los aviones, pero también pueden encontrarse en barcos y vehículos militares terrestres.